© Antti Walnestedt
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7. El caballo suelto.

Un palo, látigo o cuerda es utilizado solo para alargar el alcance. No se puede utilizar nunca la violencia entrenando caballos. El que utiliza violencia demuestra que no sabe nada sobre el entrenamiento de caballos. Entrenar caballos es un arte y hay que hacerlo con sentimiento.

Cuando se trabaja el caballo suelto, la idea es ganar tanto respeto y confianza como para que el caballo no se aleje del entrenador.

El entrenador decide donde tiene que ir el caballo, con qué velocidad y cuando. El entrenador está en el centro y manda el caballo hacia delante. Hay que dar la señal de avanzar hacia el trasero del caballo, fíjese en como lo hacen los depredadores o un caballo cuando manda avanzar a otro. El caballo tiene que apartarse del entrenador del mismo modo que los caballos se apartan el uno del otro.

Si el entrenador se pone delante del caballo, este tiene que cambiar de dirección. Cuando el caballo respete al entrenador, este se puede interponerse en el camino del caballo sin ser pisoteado. El caballo cambia hacia el lado que le parece mas fácil, se le puede hacer dar la vuelta hacia el centro o hacia la pared.

Si el entrenador quiere que el caballo de la vuelta hacia el centro, hay que abrirle un camino nuevo al caballo:

Una de las maneras es poniéndose detrás del caballo al lado de la pared, cuando el caballo llega al punto de encuentro con el entrenador normalmente se da la vuelta hacia dentro, lo que es mas fácil que dar la vuelta hacia fuera, hacia la pared. La otra manera es marchar rápidamente hacia atrás hasta la pared. Cuando el caballo haya dado la vuelta el entrenador tiene que volver lo mas rápido posible al centro, a su posición de mando detrás del caballo. Si el caballo se da la vuelta en la dirección equivocada hay que volverle de la manera mas rápida posible.

Para hacer al caballo dar la vuelta hacia la pared, el entrenador se ensancha al máximo y cambia la señal de avanzar hacia el delantero del caballo, así le cierra el paso hacia delante y hacia el lado (el centro del circulo) donde está el entrenador. Entonces el caballo se da la vuelta hacia la pared, alejándose del entrenador. Si a pesar de ello el caballo se vuelve hacia dentro es porque le resulta mas fácil, el entrenador tiene que volverle rápidamente como mejor pueda. Hay que hacer otro intento de cerrarle el paso para que la vuelta hacia fuera le resulte la opción mas sencilla.

Cuando el caballo haya dado la vuelta, el entrenador tiene que volver a su posición de mando en el centro detrás del caballo. El caballo tiene que estar en movimiento, no se puede dar la vuelta a un caballo parado.

  

Cuando el caballo empieza a buscar el contacto mirando al entrenador y demostrando que está esperando la señal para darse la vuelta, es el momento de llamarle hacia el entrenador. El caballo se para a la pared haciéndole dar la vuelta repetidas veces hasta que se pare. El caballo va donde mira. Para conseguir que el caballo mire al entrenador con ambos ojos hay que llamar su atención, cuando mira hacia otro lado hay que molestarle, cuando mira al entrenador se deja de molestar. La molestia puede ser llamar al caballo con un sonido, pisar fuerte el suelo o avanzar hacia él. En cuanto el caballo toma contacto se deja de molestar. Cuando el caballo mantiene la mirada sobre el entrenador se puede avanzar hacia él de frente.

En cuanto el caballo muestre una reacción negativa hay que parar y retroceder un poco. Si el caballo se aleja hay que volver a pararlo. El entrenador sigue así hasta que el caballo permite ser tocado. Cuando se puede tocar el caballo se le reconforta con pequeñas y suaves caricias en el cuerpo o la cabeza. Tomando el contacto con el caballo y después retrocediendo, se le puede incitar a seguir al entrenador. Primero dando la vuelta en ambos sentidos, después dando unos pasos y al final siguiendo al entrenador por detrás. Ahora es el caballo quien elige andar detrás del entrenador.

El caballo demuestra que es de rango inferior cuando va detrás. Si el caballo pasa delante o deja su posición detrás ha perdido el respeto y hay que volver a entrenarlo. El entrenador mantiene el respeto siempre tratando al caballo consecuente y justamente. El caballo no se puede acercar demasiado al entrenador, no puede por si mismo acercarse mas de lo que alcanza el brazo del entrenador. Tiene que retroceder si el entrenador avanza hacia él. las señales para retroceder se le pueden dar en la nariz, el cuello o en el pecho. Para hacer al caballo iniciar la marcha atrás con la mano izquierda, por ejemplo, se le da la señal en el lado izquierdo. La señal puede muy bien ser reforzada con la palabra "atrás".

Cuando la base es buena, se puede enseñar al caballo a hacer piruetas directas e inversas etc., el limite lo pone la imaginación del entrenador. Juegue con el caballo.

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