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©  Antti Walnestedt

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5. El castigo.

En el mundo de los caballos no existe el castigo de la manera que la interpretamos los humanos. Un caballo no hace nada malo, y por lo tanto no puede ser castigado. Los caballos se muerden y se dan coces, a veces se lesionan e incluso mueren. A veces nosotros también necesitamos emplear cierta violencia en el trato con los caballos, pero nunca como un castigo a algo que nosotros mismos hemos provocado.

Lo que ocurra siempre es debido a la situación que ha creado el humano. Por ejemplo, si un caballo muerde hay una razón para que lo haga, busque la causa y resuelva el problema. El problema puede ser que el caballo tenga falta de respeto hacia los humanos, que esté acostumbrado a recibir golosinas, dolor, miedo u otra cosa.

La lucha por el rango puede ser violenta, si entramos en el juego tenemos que aguantarlo. Nunca se puede utilizar la venganza, vengarse del caballo porque no saltó un obstáculo en el recorrido del concurso solo demuestra que esa persona no debe tratar con caballos. Los caballos pueden desafiar su suerte, por ejemplo intentando robar comida de otro caballo mas alto en rango, entonces puede que reciba mordiscos y coces, pero eso no es un castigo propiamente dicho. Un caballo rechazado por los demás puede ser perseguido y maltratado porque no está admitido en la manada, por razones que nosotros a lo mejor no podemos entender.

Un semental maduro puede decidir que los jóvenes de la manada no pueden acercarse al lugar donde esta la comida, si se acercan demasiado les ataca y les persigue hasta el lugar donde él decide que pueden estar, allí les deja en paz. Les da un sitio seguro. Hay que utilizar este sitio seguro o cesión en el entrenamiento de los caballos.

Si no es posible poner el cabezón de cuadra al caballo estando suelto en el prado hágale trabajar, que se aleje de la cabezada, ayúdele a ponerse en movimiento, no le deje parar hasta que empiece a buscar contacto y quiera que se le ponga la cabezada. Si no se le deja en paz hasta que se deje poner la cabezada, al final se quedará quieto. El tiempo que tarde esto depende del tamaño del prado, si es grande se tarda mas, si es pequeño se tarda menos. Esconder la cabezada detrás de la espalda o llamarle con comida demuestra incompetencia. Castigar al caballo porque se fue no tiene sentido, hay que darle una alternativa. Si se le da siempre una alternativa el entrenamiento no le causará ningún estrés.

Arrinconar un caballo sin darle una alternativa puede causar que cocee, si sus coces dan en el blanco puede ser lo último que ese entrenador haga en este mundo. El caballo no hizo nada mal, y no se le puede castigar aunque el entrenador muriese. Algunas personas mueren en accidentes con caballos de vez en cuando. No hay  protección en el mundo que equivalga a un trato correcto, hay que tratar el caballo como tal, no castigarle porque no es humano.

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