16. Montar en dibujos.
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La manera más rápida de llegar a concursar es entrenar los dibujos que comprenden la disciplina, y la manera más rápida de matar el caballo moralmente es entrenar dibujos. Todos los jinetes quieren formar parte de un grupo que tiene el mismo tipo de equipamiento, el mismo tipo de ropa y el mismo tipo de caballo, etc. Por tanto también montan de la misma manera, normalmente en la pista haciendo siempre los mismos dibujos. El caballo aprende casi en seguida un dibujo y ya está listo para concursar. Pero ese caballo no se desarrolla y él y su jinete normalmente no llegan lejos. Con el caballo de salto se entrena todo el tiempo la permanencia en el aire, aunque todos los entrenadores de salto saben que el concurso se gana entre los obstáculos. El jinete de salto que consigue llevar su caballo al sitio correcto en el momento correcto tiene las mayores posibilidades de ganar. Si el jinete de doma sale de la pista y lleva su caballo al campo, se dará cuenta de que el caballo es capaz de ejecutar movimientos de doma también fuera del picadero. El caballo se vuelve más confiado si se entrena en lugares distintos, le ve más sentido a hacer cambios de pié al galope, por ejemplo, si da vueltas a árboles, etc. Cuando se monta hay que entrenar la obediencia y las reacciones, si el caballo es obediente hace lo que le pide su jinete independientemente de la disciplina a la que pertenece el movimiento. El caballo puede saltar con una silla de doma, puede hacer piaffe en una silla vaquera, puede hacer paradas en raya en una silla de salto. Si se entrena la agilidad y la fuerza, el caballo hace mejor las cosas. Hay que desarrollar lo que no está al nivel deseado, no es importante entrenar lo que el caballo sabe hacer bien. Durante el calentamiento antes del trabajo se nota donde están las faltas, si se arreglan las faltas el caballo avanza. Es suficiente con mejorar una cosa cada vez, así aumenta a su vez la habilidad del caballo. Por ejemplo, un caballo que salta lo que sea pero que es imposible de dirigir, ¿Por qué entrenarle para mejorar en el salto cuando el problema está en otra parte? Si se puede dirigir el caballo las posibilidades de ganar aumentan. Si no funciona una cesión a la pierna la solución no es hacer ceder a la pierna por la diagonal durante horas cada día. El fallo está en el entrenamiento anterior, hay que retroceder en el entrenamiento para encontrarlo, después se puede mejorar la cesión a la pierna. No hay que entrenar los dibujos, hay que entrenar los componentes que forman parte del dibujo. Al caballo le da igual como se llama el dibujo, él hace el movimiento independientemente del reglamento que siga el jinete. Aprovechando bien cada situación se puede agilizar el entrenamiento del caballo. Si al caballo le sobra energía un día se aprovecha para entrenar el piaffe, por ejemplo, que requiere un caballo enérgico. Hay que sentir lo que conviene entrenar en cada momento y adaptar el trabajo a ello. |
Un día de verano caluroso es perfecto para entrenar la parada, menos idoneo es hacer un recorrido de saltos campo a través. Si hay muchos mosquitos por la tarde al caballo le cuesta quedarse quieto, sáquele al campo y trabaje el fondo. Hay que anticiparse al caballo, si parece que quiere pararse, pídale una parada, así se aprovecha bien su voluntad. Pero es importante distinguir entre dejar al caballo decidir y conseguir que haga lo que quiere el jinete. El picadero.Si se hace un estudio sobre como se utilizan los picaderos, uno se da cuenta que solo se utiliza una pequeña parte de la superficie. Muchos picaderos se anuncian con una pista de unos 100x60 m., lo que suena muy bien, pero no hay ningún profesor que se ponga tan lejos de su alumno como para no verle, ni oírle, ni darle instrucciones. La distancia más eficaz está en unos 20 m., casi todo el trabajo de escuela se puede hacer en una superficie de 15 x 20 m. Se consigue mejor obediencia del caballo montando en un caos que galopando en línea recta. En el picadero pequeño hay necesidad de cambiar de dirección y de velocidad constantemente. El caballo no sabe que va a ocurrir y se vuelve más atento. El caballo atento espera las señales y reacciona en seguida. Es mucho más realista para mucha gente construir un picadero pequeño, sobre todo si es cubierto, pudiendo llegar a costar una décima parte de uno grande. En un picadero pequeño se pueden incluso entrenar caballos de salto en diferentes tipos de obstáculos. Un picadero grande es necesario para tandas y para entrenar recorridos de salto, pero para el jinete normal es suficiente uno pequeño. La superficie grande no es necesaria para enseñar al caballo. Si 20 m. no son suficientes para enseñar al caballo los cambios de pie al galope, ese caballo y su jinete no lo aprenderán nunca.
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